Intervenciones rigurosas sobre edificios históricos. Cada proyecto comienza con un diagnóstico exhaustivo y se desarrolla con técnicas tradicionales respaldadas por análisis científico. Desde 2008 hemos completado 142 intervenciones documentadas.
Una selección de intervenciones donde la documentación previa y el respeto por las capas históricas han sido el centro del trabajo.
Restauración integral de fachadas, patios y cubiertas de uno de los principales palacios renacentistas sevillanos. Recuperación de yeserías originales y carpintería mudéjar del siglo XVI.
Consolidación de la torre románica y recuperación de la cubierta de madera policromada del siglo XII. Intervención ejemplar en patrimonio religioso aragonés.
Trabajamos con un protocolo que combina investigación histórica, diagnóstico no destructivo y respeto máximo por la autenticidad material.
Estudio de archivo, análisis de fases constructivas y levantamiento fotogramétrico de alta resolución antes de cualquier decisión.
Termografía, radar de penetración, análisis de morteros y pigmentos en laboratorio. Determinamos el estado real de cada elemento.
Uso prioritario de materiales originales y técnicas tradicionales. Solo se añade lo estrictamente necesario para la conservación.
Cada fase queda registrada con planos, fotografías y muestras. El expediente final queda depositado en el archivo del monumento.
Restauración completa de la cubierta de teja curva y la estructura de madera del siglo XVI. Se recuperaron frescos murales en la sala principal y se consolidó la colección arqueológica romana que alberga el palacio.
El trabajo incluyó el estudio de los sistemas de drenaje originales y la reintegración de elementos de carpintería que habían sido sustituidos en intervenciones anteriores por piezas de baja calidad.
El resultado es un edificio que ha recuperado su integridad constructiva sin perder las huellas del paso del tiempo.
No intentamos que lo nuevo parezca antiguo. Las intervenciones se distinguen claramente de lo original cuando se observan de cerca.
Todas las adiciones pueden retirarse sin dañar el original. Utilizamos sistemas mecánicos o morteros de sacrificio cuando es posible.
El expediente técnico tiene el mismo valor que la intervención física. Sin documentación completa, no consideramos terminada una obra.